Las aguas que rodean Ibiza y Formentera forman parte de uno de los grandes corredores biológicos del Mediterráneo occidental. Aquí, las praderas de Posidonia, las corrientes, la profundidad de los fondos y el movimiento de las masas de agua crean un mosaico de hábitats capaz de sostener una extraordinaria diversidad de vida marina.
En el entorno balear y en el corredor marino próximo a las Pitiusas se encuentran delfines mulares, delfines listados y delfines comunes, junto con calderones, zifios, cachalotes y el rorcual común.
Las aguas situadas entre la península y el archipiélago balear forman parte del Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo, un área marina protegida utilizada como zona de desplazamiento, alimentación y conexión entre diferentes áreas del Mediterráneo occidental.
También es un territorio importante para la tortuga boba (Caretta caretta), que utiliza estas aguas como corredor migratorio y zona de alimentación.
Más cerca de la costa, las praderas de Posidonia actúan como auténticas guarderías submarinas. Entre sus hojas y rizomas encuentran protección numerosas especies juveniles de peces, crustáceos, moluscos y otros organismos que posteriormente ocuparán otros ambientes marinos.
Más allá de la plataforma continental, los fondos profundos de Baleares sostienen especies de enorme importancia ecológica y pesquera. La gamba roja (Aristeus antennatus) constituye uno de los recursos característicos de las pesquerías profundas del archipiélago, mientras que la langosta roja y numerosas especies de peces, cefalópodos y crustáceos forman parte de una cultura pesquera que lleva generaciones vinculada al mar de Ibiza y Formentera.
Estas mismas aguas forman parte además de una de las grandes áreas mediterráneas relacionadas con la reproducción del atún rojo (Thunnus thynnus), una especie extraordinariamente migratoria cuya presencia refleja la complejidad y productividad de las estructuras oceanográficas del mar Balear.
Desde los microorganismos y el plancton hasta la Posidonia, las tortugas, los delfines, los cachalotes o el atún rojo, todo forma parte de una misma red marina.